martes, 12 de junio de 2012

Restaurante Molino de Palacios, Peñafiel, Valladolid, Castilla y León, España

Restaurante Asador Molino de Palacios, Avenida de la Constitución 16, 47300 Peñafiel, Valladolid, Castilla y León, España

Molino de Palacios, Peñafiel


Un Molino reformado muy encantador donde comer y beber a su gusto.

Peñafiel se encuentra entre la capital de su provincia, Valladolid, a 56 Km. al Este, y a 40km de la ciudad de Aranda del Duero al Oeste. Ambas ciudades son comunicadas hacia Peñafiel por la nacional N122, que si venimos de Burgos o Madrid desde la autovía A1 será accesible a altura de Aranda de Duero. Segovia se encuentra al sur de Peñafiel y a menos de 90 Km. tomando la autovía A-601 y después la carretera provincial VA-223. Peñafiel se encuentra en la ribera occidental y en un entorno donde se ubican muchas bodegas famosas, y si tomamos pequeñas carreteras hacia Roa por ejemplo veremos campos de uvas interminables.

Peñafiel se encuentra entre el cruce de dos ríos, el Duero de oriente a poniente y el Duratón de Sur a Norte, lo que facilitó que se llenara de puentes y molinos. Este Molino medieval pasó a manos privadas en el siglo XIX y fue reconstruido en parte después de un incendio por su propietario. A finales del siglo XX se restaura el Molino siguiendo la configuración original y mantener así su belleza, y se acomodó para transformar en un bello restaurante. Este restaurante se encuentra en el propio río, apartado de la cuidad por la muralla bordeando la carretera, y con un acceso externo que nos hará tomar un pasadizo en la calle opuesta, pasando bajo un túnel para alcanzar la casa. El restaurante tiene dos plantas y una parte del río pasa por debajo de ella, y solo oiremos el agradable ruido del agua y los cubiertos de los platos, olvidándonos de los coches.


Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid
Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid

El restaurante tiene dos comedores repartidos en cada planta. Al entrar tenemos el primer comedor a la derecha, y la cocina se encuentra en frente de nosotros escondida. A la derecha empieza un pasillo con 4 mesas para parejas a la izquierda del pasillo, y a la derecha un horno de leña tradicional y multitudes de decorativos usados como pinturas, objetos tradicionales del campo, botellas de vino y productos comestibles que le dan un aspecto auténtico. En la planta baja, donde está la mayoría de la decoración rústica, podemos ver como el agua pasa bajo nuestros pies gracias a cristaleras que nos permiten ver el paso original del agua en el molino. Al final subiremos unas escaleras que nos llevaran a los servicios y al segundo comedor. Los comedores son preciosos con muros de piedra y vigas de madera en los techos de gran altura, así como ventanas que nos permiten ver el entorno ideal. Quizá los baños no estén al mismo nivel que el Molino, aunque no son horribles y el de las mujeres supera el de los chicos. 

Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid
Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid
Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid

Un consejo: si va en fechas señaladas es mejor reservar y pedir por encargo el lechazo, aunque lo suelen tener cuando esperan muchas visitas.

La cocina ofrecida es la tradicional castellana. Cuando fuimos aprovechamos que tenían lechazo ese día sin necesidad de encargar para tomarlo. El lechazo estaba bueno aún para un exigente como yo, y lo acompañamos con una ensalada mixta muy fresca y rica. Las raciones no eran muy extensas pero no nos quedamos con hambre, y disfrutamos del pan que era muy rico. Todo acompañado por una botella crianza de medio litro de vino. El lechazo se enfrió rápido, pero lo comimos en muy poco tiempo. También tienen productos de la caza y setas en temporada, así como escabechados de pavo y perdiz, pollo de corral y arroz con conejo o liebre. También podemos tomar los postres caseros de la casa, aunque echaremos de menos licores para tomar con los cafés. 

La carta de vino, como no, está a la altura de lo esperado por un visitante que aprecia el vino. Los vinos de Ribera son mayoritarios en la carta por supuesto, pero no son los únicos. Y podremos obtener vinos de la zona como Comenge, PradoRey, Protos y muchos más. Lo que más me gustó es que tienen muchas botellas de 3/8 o ½ litro, algo ideal si conducimos y no somos de beber mucho. O simplemente tenemos miedo de los controles y no queremos arriesgar. El servicio del personal es muy educado y excelente, y se adecuada a la perfección a este sitio además de ser rápido. Me aconsejaron un comenge como botella de medio litro y debo reconocer que me encantó el vino, así como el trato del personal muy atento a si nos gustaba en todo momento la comida. Otro detallito positivo es la tarjeta del restaurante, que lleva detrás una tabla de la calidad de los vinos por año y denominación, muy útil.

Sobre la relación calidad-precio, destacar que la calidad es buena pero los precios algo altos para las cantidades normalitas. Es cierto que los vinos son buenos y los ingredientes, pero las cantidades son justas. La comida sale entre 30 y 40 euros de media, pero si nos dejamos llevar asciende a 50 euros fácilmente. Reconocer que la zona de Valladolid es más cara que la zona de Burgos en general, y el precio del Lechazo en la media de lo practicado (39,5 euros para dos). Los postres superan todos los 4,5 euros. Con una ensalada mixta (8,5), una lechazo (39,5), dos cafés y media botella de crianza Comenge (14) nos salió a 67,50 euros.

Además de un lindo recuerdo, disfrutamos de una buena comida típica castellana acompañada de un buen vino de la Ribera.

Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid

Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid
Molino de Palacios, Peñafiel, ValladolidMolino de Palacios, Peñafiel, Valladolid

Pros: un entorno excelente y comedores muy atractivos.

Contras: los precios practicados son algo altos.


martes, 5 de junio de 2012

Toledo, Castilla La Mancha, España

Toledo, Castilla La Mancha

Toledo, capital histórica de Castilla La Mancha y patrimonio de la humanidad

Toledo es capital de su provincia homónima y de la comunidad Castilla La Mancha, con una población que no supera los 100000 habitantes. Se encuentra en el centro de la península ibérica, y al Sur de la capital Madrid a unos pocos 80 km desde la autovía A42. Al Este Cuenca se encuentra a 190 km desde la autovía A40, y al Oeste Cáceres está a 262 km desde la autovía A5. Al Sur Ciudad Real está más cerca a 120 km por la N401. Su cercanía a Madrid favorece el turismo, y hace que Toledo sea a Castilla La Mancha lo que Segovia es a Castilla y León.

Toledo fue capital durante el periodo Visigodo y durante la reconquista de los reyes católicos. Por lo tanto su historia siempre fue muy beligerante desde los romanos, visigodos, musulmanes hasta la guerra civil con el asedio franquista que destruyó por completo el Alcázar. Su historia y su posición estratégica explican la presencia de tantos monumentos en un espacio tan pequeño. También la tradición beligerante podría influir en la importancia en Toledo de la metalurgia tradicional con la fabricación de espadas y cuchillos. Donde el turista poco enterado se extraña de la importante presencia de espadas y cuchillos en las tiendas, a lo que podemos añadir los tableros y piezas de ajedrez así como los comestibles toledanos como recuerdos típicos. Hoy en día la actividad económica se basa en los servicios y el turismo como fuentes de actividad.

Toledo está situado en una colina y bordeado por el río Tajo, lo que le dio una postura defensiva muy apreciable, con un entorno natural muy bonito. Toledo tiene un clima mediterráneo continental, muy seco y árido tanto en invierno como en verano, con importantes oscilaciones térmicas al igual que la otra Castilla. Históricamente en Toledo convivieron durante mucho tiempo las 3 más importantes culturas, que dejaron como legado multitudes de sinagogas, mezquitas, iglesias, conventos y monasterios. Algunos monumentos ejercieron de varias funciones durante su vida, como por ejemplo la Sinagoga del Tránsito que fue reconvertida en Iglesia. Hay muchas rutas propuestas por la oficina de turismo para visitar Toledo, y se venden billetes conjuntos que incluyen entradas a distintos museos y lugares por un precio más económico que si compramos individualmente. Como no, existe el servicio del tren turístico por si tenemos poco tiempo, aunque nada es más placentero que perderse por las calles y las magníficas plazas de Toledo. Debemos recorrer a pie las calles estrechas de la ciudad que solo la circulación de coches molestará a los peatones, aunque es el único inconveniente que resaltar de la ciudad. Tanto los residentes como los comerciantes son muy amables y hospitalarios. 

Un consejo: no hace falta comentar que necesitamos varios días para descubrir Toledo. Si vamos en coche tenemos muchos aparcamientos públicos gratis en el exterior de la ciudad, donde dejar el coche y recorrer a pie el casco histórico de Toledo.

Toledo aunque pequeño es inmenso en monumentos por visitar. Lo más sencillo es ir por zona y barrios y recorrer todo los edificios de la zona. Normalmente lo habitual es entrar por la zona norte si dejamos el coche en el aparcamiento gratis. Al Norte tenemos la Puerta de la Bisagra y la Puerta de Alfonso VI, y podremos una vez vistas estas puertas pasar por la famosa Puerta del Sol, no sin antes ver la Iglesia de Santiago del Arrabal. La puerta nos lleva a la Puerta del Cristo por una calle que sube hacia el centro de la ciudad, donde veremos la Mezquita del Cristo de la Luz a nuestra izquierda, único edificio del siglo X, conservado en la actualidad y anterior a la reconquista. Por esta zona tenemos el convento Santo Domingo el Antiguo (siglo XI), La Iglesia de San Nicolás, el Convento Carmelitas Descalzas, la Iglesia Santa Eulalia, el Museo de los Concilios y la Cultura Visigoda. También las calles empedradas y sus antiguos palacios y los restaurantes.

Puerta de la Bisagra, ToledoPuerta de Bisagra, Toledo
Iglesia de Santiago del Arrabal, ToledoPuerta del Sol, Toledo

Al Este tenemos el Alcázar de Toledo, que hoy alberga la biblioteca de Castilla La Mancha y el Museo Militar. El Alcázar fue completamente reconstruido después de su total destrucción durante el asedio franquista a la ciudad en 1937. La Plaza Zocodover, muy animada, se encuentra entre el Alcázar y el Museo Santa Cruz (muy bonito edificio), y podremos tomar unas cañas y tapas en la misma plaza o las calles adyacentes como por ejemplo la calle Santa Fé. Desde la Plaza empieza la calle del comercio, repleta de tiendas para turistas y que baja hasta al centro del casco monumental. También por la zona tenemos el Convento Concepción en la Plaza Concepción, y podemos disfrutar de las vistas panorámicas y veremos enfrente al Castillo de San Servando, hoy en día reconvertido en un albergue, y la Academia de Infantería, un edificio enorme y reconocible, y al nivel del río está el Puente del Alcántara. Este puente es una de las principales entradas a la ciudad con las Puertas.

Castillo de San Servando, ToledoAcademia de Infantería, Toledo
Catedral de Santa María de Toledo, ToledoMuseo de Santa Cruz, ToledoAlcázar de Toledo, ToledoAlcázar de Toledo, Toledo

Al Oeste de la ciudad están la Puerta del Cambrón y el Puente de San Martín, y empezaremos desde la Plaza de San Martín la visita al Monasterio de San Juan de los Reyes, que además de ser el lugar inicial de enterramiento para los Reyes Católicos, tiene un claustro gótico impresionante. Justo al lado está el Palacio de la Cava, obra muy peculiar, y recorriendo la avenida de los Reyes Católicos pasaremos la sinagoga Santa María la Blanca, la Sinagoga del Transito que alberga el museo sefaradí (muy didáctico para entender el Toledo Judío), la Casa del Greco (que no es su casa, sino una reproducción de una casa toledana en la época del Greco) hasta llegar al final del Paseo del Tránsito. Aquí tenemos un parque público con otras vistas panorámicas, y podemos subir la calle San Juan de Dios que nos llevará hacia la Iglesia de Santo Tomé, una visita obligada para admirar la obra maestra de El Greco, El Entierro del Señor de Orgaz (popularmente llamado El entierro del Conde Orgaz). Que sin duda merece la pena la espera tanto en la cola para sacar los billetes, como en la propia Iglesia para que nos den paso a la obra.

Palacio de la Cava, ToledoMonasterio de San Juan de los Reyes, Toledo
Paseo del Tránsito, ToledoMuseo Sefaradi Sinagoga del Tránsito, Toledo

Una vez en la calle de Santo Tomé ya penetramos en el centro de Toledo. Podremos recorrer las calles de Santo Tomé, calle de la Trinidad, la calle Alfonso XII o la calle Alfonso X El Sabio con todos sus restaurantes y tiendas de todo tipo. También en cada plaza podremos pararnos para observar el entorno como en la Plaza Marrón hasta llegar a la Plaza del Ayuntamiento, el eje central de la ciudad. La Catedral de Toledo se encuentra en está plaza triangular delimitada por sus lados por el Palacio Arzobispal y el Ayuntamiento. Un conjunto monumental de los más impresionantes, con sin duda una de las catedrales más bellas de España, la Catedral de Santa María. El Palacio está conectado a la Catedral, y destacan la puerta del Reloj y la Puerta de los leones en el exterior, y las numerosas capillas y vidrieras en el interior. Cerca de este conjunto tenemos la Mezquita de Tornerías. Con todo esto aún nos quedaría mucho que visitar en Toledo, pero habríamos visto lo más esencial para una primera toma de contacto.

Ayuntamiento de Toledo, ToledoCatedral de Santa María, ToledoCatedral de Santa María, ToledoPuerta del Reloj, Catedral de Toledo, ToledoPalacio Arzobispal, ToledoPlaza en Toledo, Toledo

Después de tanto caminar, deberemos retomar fuerzas y comprobar la gastronomía toledana. En Toledo una parte de la base gastronómica son los productos de la caza y de la matanza. Destacaremos la importancia de los guisos de perdiz, en escabeche (frío) o “a la toledana” (estofado con cebolla, ajo y laurel) y las carcamusas que son muy populares, así como el conejo de todas las formas y maneras imaginables. También hay las sopas o los gazpachos, que con las migas, la olla podrida, los picadillos y los patés de perdiz (riquísimos) completa los platos típicos. Para los amantes del pescado la principal oferta reside en la trucha a la toledana, aunque hay otros pescados no autóctonos. Los quesos y los vinos de la zona son muy buenos, y no debemos irnos sin probarlos además de traer alguno de recuerdo. En cuanto a los postres tenemos los famosos mazapanes de Toledo, con tantas variedades por probar como las marquesas, las delicias, las anguilas y muchas más que son demasiado vicio como para seguir nombrandolas. 

Toledo es un magnifico lugar donde podremos visitar numerosos monumentos de enorme valor histórico, disfrutar de sus bares y restaurantes tomando un refresco acompañado de su tapa, y donde practicar tanto el tapeo como las compras.

ToledoToledoToledoToledo

Convento Concepción, ToledoPlaza Zocodover, Toledo
ToledoToledo

Dónde comer: Toledo está repleto de restaurantes y tabernas donde tapear (muy extendido en Toledo) o comer de plato según el gusto de cada uno. Hay muchos barrios en el casco histórico de Toledo dónde encontrar lo que buscamos. En la plaza Zocodover y la zona del Alcázar, tenemos en la calle Santa Fe muchas famosas tabernas donde picar como el Trébol, la Tabernita y en la plaza cercana el Enebro. Acercándonos a la Catedral tenemos La Abadía en la Plaza San Nicolás, y el Antojo en el Paseo del Tránsito cerca de la Sinagoga y Monasterio de Juan de los Reyes. Otras opciones famosas son el Hierbabuena, el Embrujo o la Perdiz, aunque otros menos conocidos que probé me salieron muy bien.


Vídeos:



http://www.toledo-turismo.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Toledo

viernes, 1 de junio de 2012

Restaurante Taboada, Bembibre (Val do Dubra), Galicia, España

Restaurante Taboada, rúa Faxón 17, Bembibre, Galicia, España.

restaurante Taboada Bembibre


Un lugar escondido e inesperado en Galicia para comidas francesas y suizas insospechables.
 

Uno de los deportes de los Santiagueses es coger el coche para buscar restaurantes extraños donde uno coma bien y por supuesto barato. Existen muchas carreteras repletas de restaurantes donde uno puede encontrar todo tipo de comida a buen precio. Pero en Bembibre (Val do Dubra) se esconde una perla a unos pocos 25 kilómetros de Santiago de Compostela por la carretera provincial AC404-1914, en una calle transversal a la carretera principal. El restaurante Taboada es un restaurante de comidas sin pretensión exterior, que ejerce de pizzería pero sobre todo cocina comida internacional.
 

El restaurante Taboada hizo su fama proponiendo platos exóticos y de primera calidad, completamente distintos a la cocina tradicional gallega que uno puede encontrar en cualquier otro local. El dueño fue un emigrante suizo retornado que en tierras extranjeras perfeccionó su oficio de cocinero aplicando su arte a las mejores recetas francesas y suizas. El talento debe ser algo familiar, ya que hace unos pocos años su cuñado tomó las riendas del restaurante O Brañón, otra dirección recomendable.
 

El local desde el exterior no deja una impresión muy favorable, y al entrar nos parecerá un restaurante con nada que lo diferencie de cualquier otro. De algo si podremos darnos cuenta y es que la cocina que se encuentra a la derecha está acristalada y permite al cliente ver todo lo que se cuece dentro. A la derecha tenemos la barra del bar bastante larga, y a la izquierda y al fondo mesas del comedor. Los servicios se encuentran al fondo así como la televisión, y a la izquierda unas escaleras dan acceso a un comedor elevado con mesas. Esta zona mas íntima es mucho más agradable y suele ser la predilecta por los clientes. El ambiente y la decoración es de madera con cortinas y manteles azules.
 

restaurante Taboada Bembibrerestaurante Taboada Bembibrerestaurante Taboada Bembibrerestaurante Taboada Bembibre
restaurante Taboada Bembibrerestaurante Taboada Bembibre
Comedor del Taboada.

Un consejo: si nunca probó ancas de rana, no lo dude ni un minuto. También el emincé merece mención.
 

Pero lo más sorprendente es sin duda la carta con la cocina internacional con platos desconocidos pero sabrosos. La especialidad de la casa son las ancas de rana, una delicia, que sorprenderá a los que desconocen este manjar. El sabor se parece al pollo, pero la salsa de ajo y perejil añade al sabor. También como platos importados tenemos la fondue Bourguignone, otra especialidad donde resalta la calidad de la carne, y que se acompaña de una salsa fuerte y unas patatas fritas muy sabrosas (se nota la diferencia con las industriales). Otro plato es el emincé, una carne de cerdo troceada en tiras finas y cocinadas con vino y champiñones, que se puede pedir con dos salsas distintas que son a la crema (salsa champiñones con nata) o la salsa de la casa (más picante). También podremos tomar otros platos suizos donde siempre destacará la calidad. La carta de vino es limitada pero podremos encontrar unos rioja o mencía para acompañar nuestros platos.
 

El servicio es correcto y acorde al local, siendo simple y amable. Las raciones están bien, sin ser excesivamente generosas ni tampoco cutres. Los precios son normales y accesibles, ni muy económicos debido a la calidad de los productos ni tampoco exagerados por el propio sitio. La ración de emincé cuesta 12 euros al igual que la ración de ancas de rana, y la ración de Fondue Bourguignone para una persona cuesta 13 (si somos dos son 26 euros). De media podemos comer por 25 a 30 euros con entrante, plato, postre, vino, café y chupito (2 euros). La ultima vez que fui éramos tres y tomamos una ración de ancas de ranas, una ración de emincé, 2 raciones de fondue acompañado de una botella de vino Azpilicueta crianza y una de agua. Concluimos con unos postres, unos cafés y dos chupitos y nos salió a 78,40 euros. Otra vez por una ración de emincé, Fondue Bourguignone para dos, 3 cervezas, dos cafés y dos chupitos nos salio la cuenta a 49 euros para dos personas sin postre. Pero estaba todo rico. Otro punto positivo es que se ve la cocina desde las ventanas, y esto inspira confianza porque vemos como preparan todos los platos.
 
El valor añadido es su carta internacional que en pocos locales encontraremos y a un nivel muy competitivo.

Ancas de Ranas, restaurante Taboada BembibreEmincé de la casa, restaurante Taboada BembibreEmincé a la creme, restaurante Taboada BembibreFondue Bourguignone, Restaurante Taboada Bembibre Fondue Bourguignone, Restaurante Taboada BembibrePostres del restaurante Taboada Bembibre 
Platos del Taboada (ancas de ranas, fondue bourguignone, emincé a la crema, postres).


Pros: los platos ofrecidos son ricos y buenos, además de inusuales.
 

Contras: uno debe coger el coche y la carretera es algo peligrosa si venimos de Santiago.

 

Links de interés:
Restaurantes de Santiago, Santiago, Galicia
Restaurante Taboada